Proyecto Tránsito

Proyecto Tránsito

El proyecto tránsito nació en Ecos de la mano de su director general, el Dr. Eduardo Guelerman, quien convocó al Dr. José Nesis a mediados de la década del ’90 y fue tomando forma hacia fines de ese período. Nos empezamos a preguntar qué nos pasaba como sociedad frente al incumplimiento de las normas. Algunos de nosotros estábamos impresionados con la lectura del filósofo del derecho argentino Carlos S. Nino, quien en su libro Un país al margen de la ley proponía la tendencia a la ilegalidad como uno de los factores que impedían el desarrollo argentino. Nino, que había sido quien asesoró al ex presidente Alfonsín para que pudiera llevarse a cabo el histórico juicio a las Juntas Militares, citaba la interacción en el tránsito como uno de los escenarios en los que era accesible descubrir cómo los argentinos nos tratamos, cómo nos descuidamos unos a otros, y cómo estos hechos estaban asociados directamente al incumplimiento de las reglas de tránsito.

En 1996 José Nesis publicó su primera nota sobre nuestro comportamiento en la vía pública, definiendo este último lugar como un “espacio de intersección social” en el que peatones, conductores, funcionarios, etc. compartimos nuestras acciones y creencias acerca de nuestro comportamiento.

Nos dimos cuenta que el problema de la (in)seguridad vial nos afectaba de modo múltiple: todos conocíamos más o menos cercanamente a alguien que hubiera perdido seres queridos en tragedias viales; veíamos que no se trataba de un problema sencillo, que había resortes culturales, económicos, sociológicos, políticos y psicológicos; problemas locales y cuestiones tan universales como la existencia misma de la ley. Descubrimos que si “tirábamos” del hilito del tránsito aparecían anudados muchos otros problemas. Vimos que no se trataba solo de que una cuestión sanitaria sino también de un modo de abordar un problema de fondo: la ciudadanía.

Así, fuimos elaborando un proyecto integral que considerara a los adolescentes como los principales destinatarios, tanto como sujetos activos del aprendizaje como por su condición de futuros conductores en el corto plazo.

Obtuvimos algunas satisfacciones rápidamente: el entusiasmo del plantel docente y de los estudiantes, algunas expresiones externas de estímulo como por ejemplo la mención especial de Poder Ciudadano en el concurso de proyectos “Aula sin fronteras/98”.

Mientras tanto la Escuela iba estableciendo redes cada vez más amplias, que incluían la participación en el proyecto de escuelas primarias, a las que nuestros estudiantes secundarios concurrían para transmitir sus conocimientos, aprovechando la cercanía generacional.

El corazón del proyecto estaba (y sigue estando) constituido por preguntas acerca de las causas de nuestra epidemia de muerte y lesiones en las calles, avenidas y rutas de nuestro país.

El proyecto fue gradualmente saliendo de las fronteras de Ecos. El CePA la Escuela de Capacitación Docente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires– invitó al Dr. Eduardo Guelerman y al Dr. José Nesis a dictar un curso destinado a todo el arco de la enseñanza escolar: Educación vial desde una perspectiva interaccional. Dicho curso fue dictado durante algunos cuatrimestres.

Más adelante fueron convocados por el Ministerio de Educación de la Nación para asesorar en la confección de un cuadernillo de alcance nacional sobre educación vial, durante la gestión de Daniel Filmus (ver: http://www.renat.gov.ar/educacionvial.pdf).

Estas 2 actividades fueron realizadas en conjunto con la Dirección General de Seguridad Vial de la Ciudad de Buenos Aires.

El Dr Nesis fue contratado en 2005 como consultor en el CIPPEC, Centro de implementación de políticas públicas para la equidad y el crecimiento, donde seguridad vial y la relación de los argentinos con la ley fueron sus temas principales de investigación. Se organizó junto a la Asociación Argentina de Compañías de Seguros y la Universidad de San Andrés la posibilidad de escuchar conferencias de un innovador de la talla de Antanas Mockus, filósofo y matemático, y ex alcalde de Bogotá. Finalmente, el trabajo en CIPPEC terminó con la realización del primer Seminario Internacional sobre Licencia Única y Puntaje de Demérito, en la provincia de San Juan, cuyos frutos recién estamos empezando a observar.

Mientras tanto y en forma ininterrumpida, continuaban las actividades del proyecto en la escuela Ecos, con el entusiasmo de estudiantes y con el trabajo incesante de los docentes de materias como Cívica, Trabajo Grupal, Matemáticas y Geografía, destacándose el trabajo realizado por la Profesora Gabriela Herrero y el Lic. Daniel Levy.

El 8 de octubre de 2006 la tragedia nos tocó de la peor manera posible, de un modo inimaginable: en el marco de otro proyecto, el proyecto solidario Chaco, de varios años de realización y que había generado un cambio de conciencia en muchas promociones de Ecos, en sus docentes y estudiantes, en egresados y en alumnos del Paraisal, Chaco. En el regreso de ese viaje, que se repetía año tras año, el ómnibus que trasladaba estudiantes, egresados, docentes y al director de la escuela, fue embestido por un camión conducido por un chofer y un acompañante alcoholizados. Fallecieron 9 estudiantes, una profesora y los dos ocupantes del camión.

Hubo decenas de heridos y el hecho alcanzó dimensiones nacionales en su difusión. Recibimos innumerables muestras de apoyo y afecto, y la presencia de funcionarios y amigos que nos ayudaron a enfrentar como podíamos semejante tragedia.

Muchos padres, entre ellos la mayor parte de los padres de las víctimas, construyeron una organización que aun lucha para evitar que se produzcan hechos como éste. Durante al menos los dos años siguientes, la Escuela suspendió los viajes a Chaco y al mismo tiempo el proyecto tránsito. Nos resultaba imposible seguir adelante con este proyecto. La escuela se estaba reponiendo, privilegiando el núcleo del proyecto educativo central: la escolaridad secundaria.

A partir del año 2008 estamos reconstruyendo el proyecto tránsito. Los docentes y los estudiantes han recuperado el interés por él. Sabemos que quedará por siempre asociado al recuerdo de la pérdida, pero estamos intentando revincularnos con aquello que lo inspiró: salvar vidas y, principalmente, cambiar nuestra cultura -de la que por supuesto formamos parte-. Y esa mirada reflexiva es la que nos ha permitido no erigirnos en ejemplo de actitudes en el tránsito sino de reflexión acerca de ellas, paso necesario para el deseado cambio.

Ecos en Nashville

En marzo de este año se realizó en Nashville, Estados Unidos, la VII Reunión de la Red Iberoamericana de Aprendizaje y Servicio Solidaria, en el marco de la imponente The 20th Annual National Service-Learning Conference, que este año llevó como título “Growing Hope, Cultivating Change” algo así como sembrando esperanzas, cultivando cambio.

Considerando que una de las actividades principales de la Conferencia fue dar lugar a las instancias finales del concurso estadounidense de alcance nacional, Project Ignition, una iniciativa para escuelas secundarias interesadas en mejorar la seguridad vial de los adolescentes, la escuela secundaria Ecos, tuvo el inmenso honor de participar en este evento presentando sus experiencias en el terreno de la educación para la seguridad vial.

En ese sentido, Ecos mostró su trabajo de campo en la prevención de accidentes de tránsito, su trabajo con los estudiantes, con otras escuelas –especialmente su interacción con escuelas primarias– y con la comunidad.

La escuela participó de dos instancias: una en la que compartió sus experiencias y vivencias con los otros representantes de Red Iberoamericana de Service-Learning y otra en la que participó de un Workshop con alumnos de Estados Unidos, en el cual presentó las características principales de su proyecto.
Más información en CLAYSS http://www.clayss.org.ar/noticia1.php?id=154 y http://www.clayss.org.ar/noticia1.php?id=152

Actividad Interdisciplinaria para alumnos de primer año: Cívica, Geografía y Trabajo grupal.

A partir del año 2008 comenzamos a trabajar con los alumnos de primer año, a una edad en la que los desplazamientos habituales de los chicos comienzan a adquirir mayor autonomía con respecto a sus padres, decidimos comenzar con un proyecto de Educación del Transeúnte. Este proyecto se desarrolla en forma interdisciplinaria entre las asignaturas de Trabajo Grupal, Educación Cívica y Geografía, y con dos líneas de trabajo: una orientada hacia las cuestiones de carácter normativo y la otra orientada a la ubicación y orientación de estos actores sociales en el ámbito territorial en el cual se desarrollan sus desplazamientos: la Ciudad de Buenos Aires.

En el marco de esta última línea de trabajo, en Geografía se desarrollan actividades con diferentes materiales cartográficos (planos generales, barriales, de red de subterráneos, de autopistas), guías de transporte y sitios de Internet. El objetivo es que los chicos se familiaricen con el plano de la ciudad, puedan orientarse y reconocer en él las principales vías de circulación, accesos, áreas de transbordo; como así también resolver situaciones de hipotéticos traslados mediante el uso de diferentes medios de transporte público como los subterráneos y los colectivos.

El Proyecto original de 1998

Proyecto comunitario piloto para la prevención de accidentes de tránsito y el mejoramiento de la calidad de vida, promovido desde un establecimiento de enseñanza media y ejecutado por sus alumnos y docentes.

Palabras clave:
- Convivencia (solidaridad)
- Medio ambiente (calidad de vida, contaminación)
- Conciencia
- Tránsito (estado de emergencia)
- Accidentes (accidentología, trauma, estadísticas)
- Normas (anomia, legalidad)
- Contrato social (comunidad)
- Efecto multiplicador (red social, proyecto piloto)
- Prevención
- Investigación-acción
- Dinámica de interacciones (peatones, particulares, taxis, bicicletas, carga, colectivos, motocicletas, etc.)
- Espacios comunes (calles y avenidas, señalización, estacionamiento, etc.)

Hipótesis y fundamentación:
En tanto espacio de intersección social, el tránsito de la ciudad muestra una característica central de esta sociedad: la tendencia anómica, es decir cierto desprecio por las normas y su cumplimiento. Se trata, en particular, de un tipo específico de anomia, descripta por Carlos S. Nino en su trabajo “Un país al margen de la ley” (1992, Emecé ed., Buenos Aires), la anomia “boba”. En efecto, esta tendencia muestra como singularidad el hecho de que no haya beneficiarios ni “conspiradores” para su génesis y mantenimiento. Un caso opuesto paradigmático podría constituirlo el par adicciones-narcotraficantes, en el que hay un grupo que claramente se beneficia con la génesis y mantenimiento de situaciones anómicas, es decir, de tendencia a la ilegalidad.
En la medida en que este rasgo – la anomia “boba” – tiene fuerte arraigo, para contrarrestar tendencias anómicas habrá que desarrollar ideas y proyectos educativos originales. Por ejemplo, no se trata sólo de “cumplir” con las reglas, sino de generar un contexto en el que esto sea factible.
Semejante abordaje implica el manejo de información tanto acerca de pautas de interacción como de desarrollos exitosos en otras comunidades.
Por último, la elección de adolescentes como actores principales de este proyecto se apoya en su doble condición de víctimas principales y potenciales conductores, así como también por su mayor disposición al cambio de perspectivas y actitudes.
Por otra parte, resulta de sumo interés la realización de un proyecto de estas características en una escuela, en la medida en que permite a los alumnos la posibilidad de situarse como agentes de la comunidad.

Objetivos y consideraciones:
La característica central del proyecto pasa por el rol asignado a los adolescentes. Se trata de considerarlos sujetos activos de la sociedad y no meros receptores pasivos o medios, de modo tal que puedan vivenciar que su agencia es capaz de producir cambios en la comunidad.
En la medida en que los adolescentes trabajan activamente en este proyecto, logran una conscientización que los transforma en agentes multiplicadores, ya que forman parte de distintas redes sociales (familia, amigos, instituciones). Al mismo tiempo, se trata de futuros conductores en el corto plazo, lo que acentúa el carácter preventivo del proyecto. En suma, mejoramiento de la calidad de vida, prevención de accidentes de tránsito y cambio de punto de vista a favor de perspectivas más interaccionales y menos lineales.

Metodología:
El proyecto se vehiculiza en Cívica de tercer año. En un primer momento se pone a los alumnos en contacto con noticias provenientes de distintos medios, acerca de accidentes del tránsito y se trabaja en clase sobre las sensaciones y el impacto afectivo que éstas les generan. Éste resulta un punto fundamental de todo el proyecto, en tanto permite evaluar con qué grado de sensaciones de indiferencia, impotencia, o sensaciones eventualmente opuestas, nos encontramos al comienzo de este emprendimiento. En un segundo momento, los estudiantes salen a recorrer el barrio con el propósito de tener una primera aproximación al problema, funcionando como agentes para la detección y caracterización de los problemas del tránsito. Este trabajo incluye la realización de una encuesta semiabierta y su posterior discusión y reflexión, así como la entrega a aquellas personas que están cometiendo alguna infracción de una “Multa didáctica” con una aclaración acerca de la infracción, más algún comentario que los haga reflexionar acerca de su conducta. En los encuentros sucesivos, el trabajo con los alumnos está orientado a construir, en conjunto, un modelo diferente a fin de redefinir las situaciones problemáticas, de modo tal que esto permita nuevas alternativas de acción. Con el objetivo de lograr una comprensión acabada del sentido social de las normas, se trabaja en base al planteo de distintas situaciones interactivas basadas en la “teoría de juegos”,como ser el dilema de los prisioneros o el juego leon- liebre. En ambos casos el punto es que el resultado es mucho mejor para el conjunto de los participantes si logran establecer un acuerdo y confiar en que el otro cumplirá con su parte del mismo. A partir de esta situación, los docentes explican a los chicos el concepto de “anomia boba” de Carlos Nino, tratando de llevar el análisis hacia la situación del tránsito: ¿de qué manera el accionar individual de cada uno influye en el resultado final? ¿quienes son o somos responsables del caos reinante? ¿qué podemos hacer? ¿vale la pena hacer algo o el problema no tiene solución?; les plantean algunos casos paradigmáticos y los posibles cursos de acción que podrían tomarse.
También se lleva a cabo una investigación acerca de las principales normas de tránsito vigentes en nuestro país (por ejemplo, interacciones en las esquinas; interacciones peatón – automóviles – bicicletas – motocicletas – etc.; señalización) haciendo especial hincapié en las diferencias existentes entre el código práctico y el código mítico, en base a la clasificación realizada por Michael Reisman.
Para todos estos temas trabajamos textos de Carlos Nino, de Luis Moreno Ocampo y de Francesco Tonucci.
En resumen, el objetivo es lograr en los alumnos un cambio a favor de posturas más reflexivas que les permitan incluirse en la situación, comprometerse con la misma modificando actitudes, ubicándose en un lugar activo frente al problema y transformarse en agentes multiplicadores de esta nueva postura.

Actividad con escuelas primarias
Una parte fundamental del proyecto es la visita a alumnos de sexto y séptimo grado de escuelas primarias de esta capital. Se trata de un momento en el cual los alumnos del secundario coordinan una serie de actividades con los chicos, dirijidas a analizar la problemática vial, sus vivencias, impresiones e ideas. Se realiza una serie de actividades –juegos, discusiones, escritos- dirijidas a comprender el beneficio individual y colectivo que conlleva el cumplimiento de las normas y a comprender el estado actual de situación., así como las responsabilidades y posibles soluciones. Como cierre, se realiza una puesta en común y, en caso de acordar actividades para que desarrollen los alumnos de la primaria, se puede combinar un nuevo encuentro para intercambiar impresiones y resultados de las mismas.
Una posibilidad a evaluar por las escuelas primarias es que los chicos de sexto y séptimo grado realicen alguna actividad con chicos de tercero o cuarto grado, donde les trasmitan algunas de las conclusiones a las que arriben luego de terminar el proyecto. Lo interesante de esto sería la posibilidad de ubicar a los grandes en un lugar importante y activo frente a esta problemática.

Riesgos del proyecto:
1. La imposibilidad de generar cambios tanto en la definición del problema y sus abordajes como en la introducción de novedades. Este es un riesgo importante en tanto podría “confirmar” las ideas de los adolescentes acerca de su lugar pasivo en la sociedad.
2. La posibilidad de que los adolescentes se vean en roles para los que evolutivamente no están preparados. Este riesgo puede reducirse con un estudio continuo de los sentimientos y actitudes que se van generando antes y durante el transcurso del proyecto.

Epílogo
¿Qué significa reflexionar acerca de un accidente de tránsito urbano jerarquizando interacciones por sobre secuencias lineales?
Veamos un ejemplo muy frecuente: un peatón es atropellado cuando cruza sobre la senda peatonal por un automóvil que acaba de girar en ese cruce de calles. Simplifiquemos algunas variables, como los semáforos. Digamos que el vehículo tiene luz verde para avanzar y girar, pero no ha respetado la norma que le otorga prioridad al peatón.
La primer reflexión que surge es unívoca: el conductor está en infracción. Pero incluyamos otras variables en la escena.
Si el conductor decidiera frenar para cumplir con la norma podrían ocurrir algunas de estas situaciones:
- resultaría embestido por los automóviles que tiene detrás.
- resultaría agredido verbalmente o con bocinazos por quienes vienen detrás.
- recibiría algún gesto explícito de gratitud por parte del peatón, que le “agradece” haberlo dejado cruzar correctamente.
¿Cómo podría el peatón haber evitado el riesgo?
- esperando un tiempo no establecido para la ausencia de automóviles que giran.
- caminando hasta la mitad de cuadra para cruzar con una mejor perspectiva visual.
En el último caso, el peatón ya se ha convertido en infractor: NO cruza por la senda peatonal.
Luego de considerar este caso y obviando datos probablemente muy valiosos como la señalización, la infraestructura edilicia, el estado del pavimento, etc., podríamos suponer que resulta difícil resolver este tipo de accidentes con campañas que solamente estén dirigidas al automovilista que gira en un cruce. Creemos que luego de este tipo de análisis pueden surgir campañas o propuestas dirigidas a modificar un contexto más amplio que el de las normas atinentes al peatón y al automovilista infractor. En el ejemplo, una campaña diferente podría estar dirigida al automovilista que se ubica detrás del que debería frenar, de manera que lo “ayude” a poder cumplir con la norma de detenerse en la senda peatonal. Una campaña de esta índole apuntaría a cumplir con la norma, pero con un mensaje indirecto, del estilo “ayude a otros a que puedan cumplir con las normas de tránsito”. Este mensaje contiene dos niveles: uno explícito, el que está dirigido al “segundo” automovilista y uno implícito, en tanto ayudar a otros a que puedan cumplir con las normas implica la conscientización y el cumplimiento por parte del que ayuda.

Idea y dirección del proyecto:
Dr. Eduardo Guelerman (Director General) – Lic. José Nesis

Profesores participantes:
Lic. Daniel Levy (Director del Departamento de Orientación)
Gabriela Herrero (Rectora y coordinadora de área).
Ricardo Failacce (profesor de Cívica)
Marina Tamiozzo (profesora de Cívica)

Colaborador externo:
Dr. Martín Bohmer

Encuesta tránsito para escuelas primarias